domingo, 20 de enero de 2008

Del sexo y otras utopias

Aqui voy a hablar de una diferencia fundamental entre la Iglesia Catolica y el Islam.
(Enlazado con el tema: "Diferencias entre Religion e Iglesia"),
http://nomada65.blogspot.com/

Me gustaria abundar en un punto: La formacion del "Cuerpo de Cristo", o sea: La Iglesia Catolica como tal. En el tema anterior comente que la iglesia esta formada por "Cuerpos que se convierten en espiritus, dejando la materia de lado" (pero resulta que el Hombre no puede dejar la materia de lado, ya que el propio Jesus lo reconocio cuando dijo: "El Espiritu esta pronto pero la carne es debil", el lo hizo pero porque era el "Hijo del Hombre", luego entonces...quiere decir que para ser salvos -segun la Iglesia Catolica, la Institucion, NO la Religion Catolica notese la diferencia-, tenemos que dejar la materia de lado?), respecto a este asunto el Profeta Mahoma siempre se sintio intrigado del porque la Iglesia Catolica era tan puritana respecto al sexo y el ejercicio de tales funciones, por lo cual el trato de corregir eso -segun entiendo. Buscando informacion al respecto encontre un interesante articulo que me gustaria compartir, luego seguimos platicando mas directamente. Vamos a ver que dice el Blog del "Sexo de Sofia", gracias por el favor de su atencion. Que tengan una feliz semana.

Sexo y Religión.
03/04/07 Por:sofia.acalantide
Las religiones son, fundamentalmente, sistemas de creencias basadas en una relación esencial con el universo, o con uno o varios dioses. Toda religión tiene un código moral que determina el tipo de relación de sus miembros con la divinidad (o el universo) y de ellos entre sí. Los libros que integran las doctrinas de todas las religiones del mundo, hablan del sexo, ya sea para mostrar el castigo que espera a quienes gozan de él o para resaltar los héroes que han vencido las ataduras de la infra-sexualidad. Por reconocer la existencia e importancia de muchas divinidades, el panteón de las religiones politeístas tiene cabida para dioses y diosas, divinidades masculinas y femeninas. Entre los hindúes, por ejemplo, encontramos a Siva, un dios que se representa con un símbolo fálico (linga) como resultado de su castración, o a Visnú, el dios que está en todas partes, creador del Universo; pero también se encuentran en el mismo horizonte grandes diosas, objeto de profunda devoción. Es el caso de Durga, la divinidad intocable, o Kali, la diosa negra. Dioses y diosas son en muchas ocasiones pareja, y como tal, celebran los rituales del sexo propios de la institución matrimonial. Es así como en la religión hindú los dioses y las diosas se casan y copulan, sin que ello l@s haga menos divin@s. Es precisamente del hinduismo que se separa una corriente cuyos principales dioses son Krishna y su esposa Radha, por un lado, y/o Siva y su esposa Parvati. Esta corriente se conoce con el nombre de Tantrismo y se funda en la liberación de la energía psicosexual como medio para conocer y sentir la unión del dios y de la diosa, principal experiencia de este culto. Otra corriente que nace como respuesta crítica al hinduismo es el budismo. Dicha religión, fundada por Siddhartha Gautama en el noreste de la India durante los siglos VI y V a.c., no le atribuye importancia a los dioses, pues, según su doctrina, éstos no son los creadores del universo ni controlan el destino de la humanidad. El budismo es, tal vez, la religión más pacífica que existe, no incentiva ninguna clase de "culpa", pues funciona sobre la base de que “se recibe lo que se entrega” y este principio se aplica a todas las esferas de la vida, entre ellas la sexual. Si bien los hombres y mujeres entregados a la vida monástica son célibes, no existen restricciones sexuales entre los budistas laicos. Las autoridades budistas afirman que si el sexo se practica sin causar dolor a nadie no origina consecuencias kármicas negativas, cosa que no ocurre cuando la actividad sexual hiere a otr@s (adulterio, violaciones, etc.). En este caso el daño ocasionado se recibirá en carne propia, durante una de las vueltas de la rueda del karma. El budismo sostiene que “no existen en el mundo los placeres inmerecidos ni los castigos injustificados, sino que todo es más bien producto de una justicia universal”. A partir de la síntesis entre hinduismo y budismo, tomando elementos de ambos y rechazando algunas doctrinas de ambos también, surgieron religiones como el Budismo Tántrico, influido notablemente por el Tantra hindú y su utilización del sexo como medio para comprender el mundo, o el Budismo Zen, cuyos monjes actualmente pueden casarse y tener familia. Otra reforma importante en el mundo de las religiones fue el divorcio entre el Budismo Zen y el “Zen Puro” como suele llamársele. Contrario a lo que se piensa comúnmente, el Zen Puro otorga al sexo un lugar muy importante en la realización de las personas. La palabra “zen” es japonesa y significa “meditación” o “absorción” y su doctrina enseña que las personas deben permitir que la naturaleza se exprese por sí misma, a través de todas nuestras acciones, cualesquiera que sean, “de la misma manera en que los cerezos florecen naturalmente en primavera”. Una de las expresiones de la naturaleza es el sexo, cuya realización constituye para los practicantes del Zen una valiosa fuente de meditación. Entre las principales herramientas que el Zen utiliza para alcanzar la iluminación se encuentran los “koans”, que son preguntas o relatos paradójicos que apuntan a la naturaleza de la realidad última, por ejemplo: ¿Cuál es el sonido de una sola mano aplaudiendo?. Pues bien, el sexo es utilizado en el Zen a manera de koan. Cada momento -reza la doctrina- sea en el sexo o en la serena meditación, ofrece una oportunidad para la realización zen. Uno de los maestros que más trabajó estas ideas al interior del Zen fue Ikkyu Sojun (1394 – 1481), quien predicaba el “zen del hilo rojo” y lo explicaba en los siguientes términos: “Nadie puede entrar a este mundo sin haber nacido de hombre y mujer, estamos unidos al sexo por el “hilo rojo” de la sangre desde el nacimiento”. A partir de esto, Soiun muestra cómo “muchos caminos parten del pie de la montaña, pero en la cima, todos vemos hacia la luna única y brillante”, y la experiencia sexual es, por supuesto, uno de estos caminos hacia la iluminación. Otras religiones, también muy antiguas pero que continúan vivas hoy en día, ven en los impulsos humanos una manifestación natural y en ningún caso negativa. El Taoísmo es un ejemplo de ello. Dicha doctrina nació en China, hacia el siglo IV a.c. y fue creada por Lao-tsé y Zuang-zi. Sus creencias místicas esenciales se encuentran en el Tao Tê-King (Libro de la Vía y de la Virtud). La religión taoísta sostiene que cada persona debe ignorar los dictados de la sociedad y someterse solo a la pauta subyacente del Universo, el Tao (Camino), que “no puede ni describirse con palabras ni concebirse con el pensamiento”. Según el Taoísmo, la unión con el Tao y el poder místico que ésta proporciona sólo pueden alcanzarse mediante la “obediencia espontánea a los impulsos de la esencia natural propia de cada uno”, esencia de la que el sexo participa inevitablemente. Dicen los maestros taoístas: “uno debe controlarse confiando, más que oponiéndose, en los sentimientos e instintos naturales propios, canalizándolos en la dirección que uno quiera que tomen en lugar de resistirse a ellos”.
Espere:
"El Sexo en las Religiones monoteísteas"
Sofía
sofia.acalantide@gmail.com
...OTRO MUNDO ES POSIBLE...
por: sofia.acalantide - (24 comentarios )

4 comentarios:

Malobra dijo...

He leído con atención a Sofía y sigo pensando que, de no existir las religiones, simple y sencillamente el hombre "copulara" , así como se rasca una comezón, así como defeca, así como bosteza, así como parpadea, es decir; copular como parte de una necesidad intrínsica del cuerpo.
Darle connotaciones negativas o positivas al copular es manipuléo. Cada parte del cuerpo tiene una función específica que debemos dejar que opere libremente.
No podemos negar nuestros instinto, ni reprimirlos, están allí y son parte del ser humano. El problema del hombre siempre ha sido estar peleando contra sus instintos, como si éstos fueran la parte oscura del desarrollo humano. Cuando si son lo que nos ha mantenido alertas y en desarrollo constante.
Yo me pregunto, si el sexo NO fuera placentero ¿se le hubiera incluido como tema religioso?. ¿Por qué todo lo que causa placer al hombre siempre es cuestionado de si está bien o mal sentirlo? ¿por qué negarse o aceptarse el placer siempre tiene una consecuencia divina?. ¡ops!
Saludo
Rebeca

Anónimo dijo...

Pues muy fácil.

Porque el placer físico es lo que te mantiene unido al mundo físico, al mundo de la mentira, al dolor.

Goza hoy y sufre por siempre.

Pero bueno, tu a lo tuyo.

Anónimo dijo...

Que el hombre copule, defeque y coma es lo que que los demonios quieren para el espíritu.

Es decir, que seas un jodido animal de mierda sin conocimiento, esclavizado por tus instintos y ellos tus amos.

Asi que, nada, tu sigue dándole a aquello.

Ana Harm dijo...

Anonimo dice en su primer comentario: "Porque el placer físico es lo que te mantiene unido al mundo físico, al mundo de la mentira, al dolor"

Debo por lo tanto entender que para el/ella el mundo fisico significa mentira y dolor? De ser asi el placer fisico seria tomado como algo que ocasiona culpa (del comentario inicial deduzco que el ser humano no tendria derecho a sentir placer en un mundo de mentira y dolor, y si lo hace debe atenerse a las consecuencias; es decir al castigo y al dolor), lo cual se justifica con:

"Goza hoy y sufre por siempre"

Por favor corrijanme si me equivoco...:-)

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Mexicana radicada en Noruega, critica y observadora social. ¿Cómo construir entre todos un mundo mejor y ménos egoísta?